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España, a la cola de Europa en la mejora de la eficiencia energética, encabeza el aumento de precios

14/04/2014

El nuevo sistema de tarificación eléctrica fijará el precio de la electricidad y conllevará que el consumidor esté pendiente de sus facturas y modifique sus hábitos de consumo.

El 29 de marzo se celebra la Hora del Planeta, una campaña de la organización ecologista WWF que implicará a cientos de millones de personas de todo el mundo que apagarán la luz durante una hora para promover el consumo responsable de energía. La eficiencia energética es una asignatura pendiente en España, uno de los países europeos con los precios más altos de energía y que, a partir de junio, estrena un nuevo sistema de tarificación después de que se anulara la subasta eléctrica de finales del año pasado, y que fijaba la subida de la electricidad en enero en un 11%. A la vista de la concurrencia de determinadas circunstancias atípicas que impedían que se desarrollara en un entorno de “suficiente presión competitiva”. Asimismo, los más de 28.000 millones de euros de déficit acumulado explican que España se haya situado como el segundo país de la UE donde más ha subido la luz, un 46% entre 2008-2012, según la Comisión Europa. Ante esta situación, se plantea la necesidad de establecer los mecanismos que regulen la revisión de los precios de la electricidad.

El nuevo sistema de facturación va a modificar el mecanismo para fijar el precio de la energía: en lugar del precio fijado en las subastas CESUR, se va tomar como referencia el precio medio del mercado, que se calculará en función del promedio del mes o bimestre, según el periodo de facturación. En caso de tener instalado un contador inteligente –un dispositivo telemático que desglosa el consumo por horas–, se aplicará el precio de cada momento a la energía consumida.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores y de la Competencia (CNMC) ha valorado que el nuevo sistema puede reducir el precio de la electricidad y da la oportunidad al usuario de “modificar sus hábitos, facilitando un consumo más eficiente y sostenible para el sistema” facilitando al consumidor la posibilidad de informarse de forma anticipada del precio de la energía fijado para el día siguiente. Destacar que el grueso de consumidores no podrá aprovechar al máximo esta información, atendiendo que solo 7 millones de hogares tienen instalados contadores digitales. La previsión del Plan de Sustitución de Equipos a Medida indica que antes del 31 de diciembre de 2018, el global del sistema eléctrico español debe disponer de contador inteligente.

Según la abogada Gemma Ortega, de DAS, “el nuevo mecanismo tendrá como contrapartida el aumento de la complejidad de la factura y una menor estabilidad en el precio, por lo que obligará a los consumidores a estar más atentos para comprobar si el importe facturado en el correcto”. Para ello, en la web de la CNMC se pondrá a disposición del consumidor la información actualizada para que compruebe que su recibo es adecuado a los precios del mercado, introduciendo la potencia, periodo de facturación y consumo.

Este nuevo modelo de facturación se va a aplicar a unos 16 millones de consumidores con una potencia contratada inferior a 10 kilovatios, que actualmente estén acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). No obstante, se prevé como alternativa que el usuario pueda negociar contratos bilaterales con las empresas eléctricas, o bien se acojan a un contrato estándar anual que deberán ofrecer los comercializadores a los consumidores, similar a las tarifas planas que ofrecen las empresas de telefonía.

Desde DAS se prevé un incremento de las dudas legales relativas al nuevo sistema de tarificación y recomienda a los consumidores que se informen con frecuencia de los precios de la energía fijados para el día siguiente, de este modo, conocer las fluctuaciones del mercado y cómo puede afectarle en un incremento o disminución del importe facturado. Igualmente, es conveniente asesorarse sobre las distintas modalidades de facturación para ajustar costes y elegir en función de sus necesidades energéticas. Este nuevo sistema pretende ofertar un precio más estable para el consumidor, y es posible que implique un mayor coste de aseguramiento porque puede derivar en “tarifas que dependan de compromisos de permanencia, y que podrían conllevar sanciones en caso de incumplimiento”, dice DAS.

Si el consumidor está disconforme con la facturación debe contactar con la compañía para solicitar la aclaración detallada de cada partida facturada, mediante el servicio que la empresa ponga a su alcance. En el supuesto que la explicación no le satisfaga puede presentar una queja por escrito y la compañía debe facilitarle un número de incidencia o documento acreditativo de su reclamación para posibilitarle la opción de reclamar a través de otras vías.

Antes de acudir a la vía judicial, el consumidor puede efectuar una reclamación ante la Dirección competente en materia de Energía de la Comunidad Autónoma correspondiente.