Hoy en día pocos negocios tienen un cartel que indique “no se aceptan devoluciones”. Sin embargo, la ley da libertad a cada comercio para que elija su propia política de devoluciones.

Aunque muchos consumidores creen que pueden devolver todo lo que compran, lo cierto es que no es así. En estos casos, reclamar no suele servir de nada, precisamente por esa libertad que tienen los comercios a la hora de establecer su política de devoluciones.

¿Cómo puedo saber si no se aceptan devoluciones?

En muchos establecimientos la política de devoluciones se especifica en la zona de la caja, pero lo habitual hoy en día es que las directrices sobre devoluciones y cambios no estén demasiado visibles. De hecho, muchos clientes solo se enteran de ellas a través de lo que indica el tiquet de caja.

Esto provoca que en la práctica muchas veces no tengas información de cómo se pueden hacer o no hacer las devoluciones hasta que tienes el ticket de compra en la mano.

No obstante, si nunca has comprado en un establecimiento y no conoces su política sobre devoluciones, lo mejor es que antes de pagar consultes sobre este tema con el dependiente que te esté atendiendo.

¿Qué pasa si el producto está defectuoso?

Los establecimientos comerciales no están obligados a aceptar devoluciones si su política comercial no lo establece expresamente, pero otra cosa es que el producto que has adquirido haya resultado estar defectuoso.

En estos casos el establecimiento queda obligado a reparar el producto defectuoso o bien a cambiarte el producto por otro que esté en buenas condiciones.

Ante una circunstancia de este tipo se entiende que el producto no cumple la función a la que está destinado, de ahí que la tienda tenga la obligación de aceptar la devolución.

Fuera de estos casos, si el producto que has adquirido no está defectuoso, pero no te vale, no te gusta, etc., no tendrás más remedio que quedarte con lo que hayas comprado, si la tienda no tiene una política de devoluciones.

La importancia del ticket

El único documento que acredita que has adquirido un producto o servicio es el ticket que te han dado. Precisamente por ello debes conservar durante un tiempo este documento. El ticket opera también como garantía, así que lo mejor es guardarlo durante dos años, por si hubiera que hacer algún tipo de reclamación.

Si vas a hacer una devolución, te pedirán que entregues el ticket para acreditar que la compra la has realizado en ese establecimiento.

En caso de que hayas perdido el ticket, si pagaste con tarjeta el establecimiento debe tener un registro de la transacción realizada y te pueden dar una copia del mismo. Será más fácil localizarlo si recuerdas la fecha exacta de la compra.

¿Cómo puedes reclamar frente a una compra?

Si no has quedado satisfecho con la compra realizada y crees que el comerciante no está cumpliendo con la legalidad, puedes pedir una Hoja de Reclamaciones. Todos los establecimientos abiertos al público deben tener documentos de este tipo y entregarlos a todo aquel que las solicite.

En caso de que el establecimiento no disponga de Hojas de Reclamaciones o no te la quieran dar, puedes llamar a la Policía e interponer una denuncia.

Una vez que has rellenado tu Hoja contando lo que ha ocurrido, debes enviar la misma al organismo oficial competente en materia de Consumo. Si presentada la reclamación no se obtuviera respuesta en el plazo de un mes o ésta no fuera satisfactoria, el consumidor podrá presentar una reclamación ante la OMIC o una reclamación por la vía judicial.