identidad digital

¿Qué es la identidad digital?

A mediados de la década de los 1990, Internet era básicamente un espacio que se utilizaba principalmente para publicar y consultar información. Con el paso del tiempo, el entorno online ha ido experimentado un crecimiento exponencial y actualmente la red permite la interacción entre personas y sistemas, ofreciendo una infinita gama de servicios y posibilidades. En este contexto surge el reto de crear y desarrollar sistemas para acreditar la identidad dentro del ámbito digital.

¿Qué amenazas presenta la identidad digital?

Como se explica en la “Guía para usuarios: Identidad digital y reputación online” elaborada por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO), existen diversos riesgos a los que se exponen las personas en relación a su identidad digital y reputación online.

  1.     Suplantación de su identidad digital: se entiende como la apropiación indebida de otra identidad digital para actuar en su nombre. Las consecuencias directas sobre la víctima incluyen: mostrar una imagen distorsionada de sí misma en Internet; ser víctima de burlas, insultos o amenazas, tener un descrédito frente a otros; sufrir una pérdida económica, etc. En este caso, será necesario estudiar la vulneración de los derechos fundamentales del individuo: derecho al honor y propia imagen o a la protección de datos personales.
  2.     Amenazas a la privacidad: es cuando un individuo utiliza y difunde informaciones, normalmente de carácter sensible, que le caracterizan frente a los demás. Hay que tener en cuenta que en el momento de su publicación se ha perdido el control de la difusión, por lo que puede acabar en manos que hagan un uso inadecuado. Esta situación impide a la persona afectada controlar de forma efectiva los datos de carácter personal vinculados a sus perfiles online. Un ejemplo de esta práctica es cuando nuestras redes sociales son públicas y compartimos detalles sobre nuestra vida privada, tenemos que tener presente que la información puede ser vista por personas ajenas a nuestro círculo de confianza.
  3.     Amenazas a la reputación online: El riesgo a sufrir un impacto al honor o a la reputación aumenta en Internet, ya que la viralidad en la difusión de los contenidos dificulta el control por parte del propietario de la información personal. Esta situación puede darse por la propia actuación del individuo, por la actuación de terceros que publican información del sujeto o bien por la actuación de los demás usuarios con los que nos relacionamos.

¿Cómo podemos protegernos?

Actualmente, la identidad digital y la reputación online (ambas vinculadas a los derechos de la personalidad) constituyen elementos valiosos y justos de proteger jurídicamente dentro de la Sociedad de la Información tal y como la conocemos.

Los derechos individuales protegidos ante la dimensión online son el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen, al derecho al olvido, a la dignidad de las personas y a la protección de datos.

Dada la complejidad del tema, a continuación tienes algunas recomendaciones para la gestión segura y responsable de los perfiles que utilices en Internet.

–   Crear un perfil responsable: valorar la utilidad que tiene concretamente el servicio online que queremos utilizar, cómo protege los datos personales de los usuarios y tratar de utilizar dos identidades para la imagen personal y la profesional.

–    Configurar la herramienta de privacidad y seguridad: leer, comprobar y configurar correctamente la opción de privacidad y seguridad nos permitirá proteger al máximo toda la información y contenido que compartamos.

–     Conceder el acceso solo a personas que consideremos de confianza para controlar qué difusión se hace de nuestros contenidos.

–     Siempre cerrar la sesión del perfil al terminar, para evitar que otros puedan acceder y utilizarla con fines maliciosos.

–        Usar el sentido común cuando se publique información u opinemos sobre terceros.

–    Solicitar siempre permiso antes de utilizar datos de otra persona, aunque se traten de fotos o vídeos.

–      Conocer los códigos éticos que aplica cada red social con el objetivo de hacer un correcto uso de la misma.

Finalmente, si en alguna ocasión sufre una vulneración de sus derechos como usuario puede acudir a diversos canales de denuncia:

  • Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado
  • Agencia Española de Protección de Datos
  • Tribunales de Justicia