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¿Cuál es la comisión máxima que se puede llevar una inmobiliaria?

Publicado en: 23 marzo 21,

Modificado en: 23 marzo 21

Cuando quieres vender o alquilar tu casa, o buscas un nuevo hogar, recurrir a un agente inmobiliario o a una inmobiliaria puede ser una gran idea. Estos profesionales te ayudarán en toda la gestión, pudiéndote ahorrar tiempo y quebraderos de cabeza.

Pero ¿qué comisión se queda la inmobiliaria? En realidad, no es una comisión, ya que lo que te están cobrando son los honorarios por el trabajo realizado. Otra cosa bien distinta es que ese trabajo merezca tal remuneración.

La Ley no regula cuál es la comisión máxima de una inmobiliaria. No existe ningún organismo encargado de fijar unos márgenes mínimos y máximos, sino que es la ley de la oferta y la demanda quien lo hace. También la mayor o menor dificultad del trabajo. En definitiva, queda a criterio de la inmobiliaria aplicar una tarifa u otra. Si quieres saber qué porcentajes se suelen cobrar y quién debe pagarlos, no te pierdas las siguientes líneas.

¿Quién paga la comisión inmobiliaria en una venta?

Los honorarios de la inmobiliaria en una venta se suelen situar sobre el 3% del precio final. Esta cifra es orientativa, ya que puede variar si la vivienda es de segunda mano, según su ubicación o si el precio de venta es muy elevado. A la cifra final resultante, hay que añadirle un 21% de IVA, ya que estamos pagando un servicio.

Por lo general, el trabajo de la inmobiliaria incluye una serie de gestiones. Antes de lanzarte a cualquier inmobiliaria o agente, analiza bien los servicios que incluye, y si están justificados sobre los honorarios que va a cobrar. Los trámites más comunes son los siguientes:

  • Realizar las visitas de los posibles compradores interesados, ensalzando las bondades del piso.
  • Asesorar al vendedor sobre el precio de venta más idóneo. Para ello debe conocer bien el estado del mercado inmobiliario de la zona y los puntos fuertes del inmueble.
  • Determinar los datos de interés del inmueble en el Registro de la Propiedad.
  • Redacción de un contrato de arras en caso de un comprador interesado. En función de lo bien que esté hecho, servirá para blindarnos en caso de algún incidente.
  • Asesoramiento y gestión en temas de certificados de eficiencia energética.
  • Coordinación para que la transacción se celebre, convocando a todas las partes para la firma ante Notario.

Los gastos generados por este servicio, por regla general, son asumidos por el comprador. Si bien, no existe nada escrito al respecto, y queda a decisión del vendedor repercutirlos en el precio final de compraventa, o asumirlos como propios, reduciendo así el precio a pagar por el inmueble.

En todo caso, sea quien sea el que pague la factura final, es importante saber de antemano los servicios incluidos por la inmobiliaria y el precio final a pagar.  

¿Cuándo se paga la comisión inmobiliaria?

El pago de estos servicios se suele hacer por consecución de objetivo. Es decir, si en el plazo de exclusividad marcado la agencia inmobiliaria es capaz de cerrar una venta, se deberá abonar por su trabajo. Si esto no es así, y no consiguen vender e inmueble, no se suele cobrar por el servicio. Esta afirmación es relativa, porque en cada caso se firmarán unas condiciones con la inmobiliaria.

Entonces, si se vende el inmueble, ¿cuándo se paga la comisión inmobiliaria? Es común que el pago se fraccione al 50% en las dos fases más importantes del proceso de venta.

El primer pago se ejecutará cuando se firme el contrato de arras, donde el comprador se compromete a adquirir el inmueble, entregando como prueba un dinero en concepto de señal.

El segundo pago se liquida cuando se produce la firma efectiva de la compraventa. En el momento en el que se escritura el inmueble ante un Notario, se realiza el otro 50% del pago.

Honorarios de la inmobiliaria por alquiler

Otra de las situaciones frecuentes, es solicitar los servicios de una inmobiliaria para alquilar tu vivienda. Si eres propietario te evitarás tener que enseñar la vivienda a los futuros inquilinos, además, la inmobiliaria sacará las fotos de forma más profesional y gestionará los anuncios en los portales especializados.

Lo que hacen la mayoría de las inmobiliarias es repercutir estos gastos de gestión en el inquilino. Por lo general corresponden a la mensualidad de la vivienda, aunque en ocasiones llegan a exigir dos mensualidades. Este pago no tiene nada que ver con la fianza, que también habrá que abonar.

En ocasiones, puede que los gastos de la inmobiliaria se compartan al 50% entre inquilino y arrendador. En este caso se cobrará medio mes a cada uno. Eso sí, hay casos en los que la inmobiliaria cobra a ambas partes el mes completo. En el otro extremo, cuando la dificultad para alquilar es grande, puede que sea el propietario el que asuma el pago de la inmobiliaria, facilitando así el acceso a la vivienda de los inquilinos.

De todas formas, estos detalles deben estar recogidos en el contrato de alquiler que se firme. En él se determinará quién es el encargado de soportar estos gastos.

Si estás pensando en alquilar, además de encontrar un inquilino, ya sea a través de agencia, o por tu propia cuenta, deberás asegurarte el cobro del alquiler. En este sentido, siempre es interesante contratar un seguro de impago. En Grupo DAS te ofrecemos varios tipos de seguros, para que elijas el que más te convenga.


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