23/03/09.
La caÃda de las ventas de pisos ha arrasado el otrora floreciente sector de la intermediación inmobiliaria. AsÃ, de las 80.000 agencias que habÃa en España en el verano del 2006, el momento más alto del boom, apenas sobreviven hoy unas 25.000: una caÃda de 70%, que se ha llevado por delante, según estimaciones del sector, más de 180.000 empleos.
La sangrÃa, además, está lejos de haber terminado. Según Joan Ollé, presidente del Col · legi d´Agents de la Propietat Immobilià ria (API) de Barcelona, los cierres continuarán en los próximos meses, y no prevé que queden más de 20.000 agencias a final de año.
El ajuste será aún mayor en Catalunya, donde la ley de Acceso a la Vivienda que entrará en vigor después del verano exigirá a los profesionales inscribirse en un registro y suscribir seguros de caución y de responsabilidad civil: de las 3.500 agencias que siguen abiertas, Ollé prevé que no continúen más que la mitad.
Tecnocasa, la primera franquicia inmobiliaria del paÃs, que llegó a tener 1.400 establecimientos en el 2006, cerró el 2008 con 308 y una caÃda anual de ingresos del 57% y prevé aún más cierres.
Otras de las grandes empresas del sector no han sido tan afortunadas: la catalana Expofinques, la andaluza MC y Don Piso, del grupo Habitat, presentaron concurso de acreedores; Fincas Corral fue vendida por un euro y sus trabajadores denuncian que no cobran sus salarios y Coldwell Banker, la mayor franquicia inmobiliaria del mundo, abandonó España, donde en el 2007 habÃa llegado a tener 60 franquiciados.
Las agencias inmobiliarias intentan hacer frente a la crisis diversificándose. Según la firma Alfa Inmobiliaria, las mejores opciones para mantener la actividad son potenciar el área de alquiler de viviendas, donde sigue habiendo demanda; el diseño de operaciones de intercambio de viviendas entre particulares, y llegar a acuerdos con entidades financieras para comercializar las viviendas que se adjudican por impagos. Igualmente, otras empresas como Fincadelia apuestan por ampliar la actividad a la administración de fincas, un negocio de poco margen pero que aporta ingresos estables y recurrentes.
El presidente de los API catalanes cree que la caÃda de las operaciones ha tocado suelo y prevé alzas en los próximos meses. El reto para el sector, sin embargo, es internet, que ha disparado las compraventas de viviendas que se efectúan directamente entre particulares, sin intermediarios.
Fuente: lavanguardia.es